Jane Austen, relatos que son revoluciones

Jane Austen 1810, acuarela restaurada por Amano ©public domain

Jane Austen 1810, acuarela restaurada por Amano ©public domain

Jane Austen, relatos que son revoluciones

En diciembre del año pasado se cumplía el 250 aniversario del nacimiento de Jane Austen. Una figura histórica, no solo por ser autora de clásicos tan vigentes como “Orgullo y Prejuicio” o “Sentido y Sensibilidad” (ahora en el cine de reestreno) sino porque su vida sigue siendo un faro para tod@s hoy.

Ella creaba relatos que pareciendo romances, eran revoluciones.

Todas sus novelas tuvieron que ser publicadas anónimamente, pues en aquella época las mujeres no eran tomadas en serio en actividades literarias.

Mientras sus personajes hablaban de vestidos y propuestas de matrimonio, ella hablaba de poder, dinero, clase social y libertad. Diseccionaba la sociedad con una suave ironía que muestra cosas como el orgullo de las clases altas, la hipocresía social, la presión existente sobre las mujeres y la obsesión por el estatus. Una espía elegante de la sociedad que sentada en un rincón de la fiesta…y aparentemente solo escuchando, entendía y procesaba absolutamente todo. Qué maravillosa capacidad para observar  y entender el comportamiento humano.

Antes de que fuera algo común, Jane Austen creo protagonistas que piensan por sí mismas, se equivocan y aprenden y no aceptan en la época cualquier matrimonio por seguridad. Deja de hablar de princesas, para hablar de mentes brillantes en una sociedad estrecha.

Según la investigadora Devony Looser, Austen genera más actividad cultural que muchos de los autores que fueron más famosos en su propio siglo. Ella sea probablemente la escritora clásica con más fans del mundo. Por sus historias vigentes, por lo que inspira, por sus heroínas de hace 250 años que son en realidad muy modernas, por su fina y divertida ironía, por sus fans que somos muchos.

Sus obras son deliciosos y apasionados textos de los que hoy extraemos valores y aprendizajes que son un tesoro.

Una de las cosas que más me gustó siempre de ella fue su invitación a la osadía, que si pensamos que viene de 250 años atrás, es incluso mucho más asombrosa.

Lo explica maravillosamente Carla Gracia en su libro “Cambia tu vida con Jane Austen”: “La osadía, presente en sus protagonistas, mantiene a las mujeres fieles a sí mismas y las construye como personas…La osadía sencilla para decir no a las expectativas de los demás… Para atreverse a no gustar… Cuando te desenganchas de la validación externa, recibes cierta bronca de tu entorno, pero eso va acompañado de un sentimiento de ligereza y de conexión contigo mismo, que literalmente, va a cambiar tu vida”.

Muy apropiada explicación para afrontar, entre otros, la rueda del hámster en la que estamos como sociedad.

GRACIAS, Jane.

Sandra Pina