Palabras en Peligro de Extinción

UN PROYECTO COLECTIVO DE REFLEXIÓN

Palabras en Peligro de Extinción es un proyecto que ponemos en marcha con el objetivo de generar un cuerpo de ideas, sentimientos y pensamientos en torno a nuestra sociedad. Reivindicamos así la necesidad de repensarnos como colectivo humano. No proponemos una oda nostálgica al pasado sino una reflexión consciente en torno al futuro que ahora mismo estamos construyendo. Se trata de una propuesta de acción colectiva de reflexión en torno a las transformaciones que estamos viviendo y cómo estas nos afectan.

Porque las personas estamos hechas de palabras, y las palabras son la materialización de las ideas. Y las ideas conforman la cultura en la que vivimos.

Para arrancar con esta colección de palabras hemos invitado a diferentes personas del mundo de la cultura, el arte, la ciencia, la educación y la sostenibilidad.

Este es un proyecto y en proceso de construcción, abierto a cualquier persona que quiera participar.

Elige una palabra que tú consideres “en peligro de extinción”, puedes acompañarla de una texto, una idea, una reflexión. Tienes licencia poética para salirte del molde y ejercer tu derecho a la ensoñación. Te invitamos a que compartas con nosotras tu palabra. Ésta pasará a formar parte de la colección grupal.

Envíanos tu propuesta a este correo: hola@larevoluciondelasemociones.com

Fernando Valladares. Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid.  Profesor de investigación en el CSIC y profesor asociado de la Universidad Rey Juan Carlos, en Madrid.

CONFIANZA_ Dicen de la confianza sube por las escaleras pero baja en ascensor. Es un bien preciado que cuesta mucho ganar y que se pierde con suma facilidad. En las últimas décadas hemos ido presenciando un incremento de la tensión social, y la desigualdad. La creciente degradación ambiental favoreció la aparición de crisis económicas y sanitarias. Y la sociedad se ha ido resquebrajando. Desde los máximos responsables políticos hasta el último de nosotros hemos caído en la polarización y en la crispación, pero también en el miedo y en el desánimo. No nos fiamos de casi nadie, y mucho menos de aquellos a los que elegimos en las urnas. No hay confianza en las instituciones del Estado como no la hay en la dinámica de los mercados. La confianza y su hermana la credibilidad están en sus horas más bajas. Pero es justo ahora cuando más las necesitamos, pues sin confianza ni credibilidad será poco menos que imposible hacer frente a los retos ineludibles de un desarrollo sostenible. Hagamos un esfuerzo por rescatar la confianza de su inminente extinción.

Jordi Sevilla. Economista y político.

TOLERANCIA_La Tolerancia es uno de esos inventos humanos que, como las vacunas, ayudan a mejorar la supervivencia de la especie y, como la electricidad, mejoran nuestra calidad de vida como sociedad.

¿Qué hacemos con quienes no son como “nosotros”, son diferentes, con aquellos que tienen otras creencias, diferentes opiniones, distintos color de piel o han nacido en otro lugar?

La respuesta a esta pregunta es clave para definir el tipo de comunidad en el que viviremos: se puede combatir al diferente hasta expulsarlo como un cuerpo extraño o no dejarlo entrar en nuestra comunidad. Se puede, también, coexistir como comunidades que viven juntas, pero cerradas cada uno en si misma, sin agresiones (o no demasiadas), pero tampoco con ninguna colaboración (o escasa y muy reglada según reglas de apartheid). O se puede establecer reglas de juego consensuadas, que permitan convivir y trabajar juntos en la consecución de objetivos comunes, respetando las diferencias.  Para esto, es imprescindible la tolerancia que favorece la consecución de un bien común y contribuye a la paz social.

La tolerancia no es innata en el ser humano. Hay que cultivarla. Podemos decir que se llega a la tolerancia, una vez fracasado todo lo demás y es más necesario cuanto más se amplia el colectivo de convivencia. De hecho, el impulso a la tolerancia se produce en el siglo XVIII de la mano de Voltaire, harto de tantas y tantas guerras europeas “de religiones” que solo estaban dejando muertes, odio y destrucción.

La tolerancia permite que gente diferente pueda convivir, trabajar juntos y compartir valores comunes. Las sociedades demasiado homogéneas tienden a ser cerradas, es decir, intolerantes en su interior y agresivas con los del exterior.

Practicar la tolerancia exige tres cosas: relativizar tus propias condiciones y convicciones, respetar las del diferente, aunque no las compartas y aceptar su aportación a un objetivo común.

La tolerancia es la condición necesaria para que haya democracia ya que los cuatro puntos en que podemos resumir los componentes de un régimen democrático solo son posibles si hay una convivencia tolerante: 1.  La posibilidad de producir cambios sociales sin violencia 2. Un sistema que permita controlar a quienes están en el poder para asegurarnos de que no abusan 3. Darle voz al pueblo en el ejercicio del poder y 4. El sometimiento de todos los ciudadanos a la misma ley.

Replegarnos sobre colectivos identitarios, excluyentes, fomentar el fanatismo y denigrar al diferentes, son procesos que nos empobrecen como sociedad (la selección natural demuestra que a mayor diversidad, mayor probabilidad de supervivencia) y amenazan una convivencia pacífica y democrática. Y eso es, exactamente, lo que los nuevos populismos mediáticos y de las redes sociales, están consiguiendo hoy en día. Tolerancia, no dejes que olvidemos tu nombre.

Rafa Ruiz. Escritor y periodista, coordinador de la revista ‘El Asombrario’

SOSIEGO_Siempre me sedujo esta palabra, tan perfecta en su composición, tan clara, tan castellana, tan poliédrica y visionaria en los propios significados de sus significantes. Me explico.

Pocas palabras como esta tan insinuantes con esa doble ‘s’, tan redonda en esa ‘o’ casi al comienzo y en la otra ‘o’ al final, cerrando el bucle ideal. Abriendo con esa interjección, ‘so’, usada, como explica la RAE, para detener las caballerías. Sooo. Continuando con ese ‘si’ que, aun a falta de tilde, sugiere afirmación y positivismo, optimismo, un mirar y un paso hacia delante tras el reposo que nos proyecta la primera sílaba.

Pero nos están arrebatando esa tranquilidad y ese positivismo para dejarnos solo el ‘ego’.Puzles de egos sin argamasa que los cohesione y haga solidarios en que se están convirtiendo nuestras desarrolladas sociedades occidentales: la prioridad de la rapidez, el rodillo de las novedades y las noticias y las falsas noticias y las innovaciones tecnológicas y las apps, la necesidad de que seamos productivos, rentables, peones de un gigantesco mecanismo industrial-capitalista en el que la tranquilidad, la quietud, la pereza están mal vistas. La necesidad de que consumamos continuamente, en el ocio y en el negocio, en la salud y en la enfermedad… Tranquilidad, quietud, pereza… Palabras en desuso, sobre todo la elegida, el sosiego. Asistimos al exilio del sosiego. Porque desde arriba así interesa que estemos y seamos: egos y no colectivos, pues la fuerza del débil parte, siempre partió, de la unión.

Tan clarividente es el término, fijaos bien, que hasta incluyó, cuando se compuso, su futuro, adivinó su destino, este que aquí hemos venido a explicar, QUIERO explicar: el peligro de sociedades solo construidas de egos egoístas.

Leedla bien: S.O.S. / EGO

Peligro: solo somos egos. Todo lo contrario de la calma –la ansiada estabilidad, cada vez más en precario para enormes sectores de la sociedad del bienestar– que nos daría el sosiego de estar todo junto, tod@s junt@s.

Federico Buyolo. Director Adjunto Gabinete Ministra de Educación y Formación Profesional

AMABILIDAD_El tiempo corre deprisa. La vida pasa tan rápidamente que en ocasiones ni tan siquiera somos capaces de planear el siguiente paso. Transitamos de un momento a otro como entes que circulan por un mundo caduco del cual, nosotros huimos cargando el día finito con trabajo, banalidades o simplemente más trabajo. Como decía David Foster Wallace, somos esos peces que no saben que es el agua.

¿Y si por un momento nos paramos en medio de la nada y miramos a nuestro alrededor? ¿Y si por un momento nos damos cuenta que a nuestro alrededor hay personas? ¿Y sí por un momento ese discontinuo de seres se conectan en un continuo de sueños ilusiones y proyectos comunes?

La persona amable es aquella que es digna de ser amada. La amabilidad lo que hace que coexista lo diferente. Una relación de mínimos que crea una cohesión humana de personas iguales. La amabilidad no tiene reglas ni patrones, tan solo es una forma de ser, de vivir, de crear ventanas de conexión entre aquellos que nadan en un mundo desconectado de la vida. La amabilidad es más que la tolerancia, es esa agua que nos envuelve y que nos conecta como diferentemente iguales.

 

 

Juan Jose Litrán. Coca Cola Iberia Packaging Office Director

COLABORACIÓN_ Una palabra a la que hay que volver a dotar de sentido, en un entorno done hablamos de la cocreacion y del trabajo en network … el sentido de esta palabra viene urgido de redefinición por lo que estamos viviendo con el COVID. Una situación de vulnerabilidad impredecible y universal, donde la acción conjunta es la única manera de manejar este cambio, un cambio de paradigma, que no se si llegamos todavía a entender.
La colaboración, supone hoy la participación inclusiva de todos los actores sociales , dejando de lado agendas propias, con un solo objetivo, con un sentido ético y de transformación. Al final nos llevará a un nuevo contrato entre la sociedad.

Blanca de la Torre. Comisaria, ensayista y asesora, especializada en arte y sostenibilidad.

MOLICIE_Procede del latín mollities (blandura), a su vez de la raíz mollis (suave) y la RAE la define como “abandono invencible al placer de los sentidos o a una grata pereza”.

Yo aprendí la palabra de mi tío, tumbada en la hamaca, una de esas maravillosas tardes de verano que pasamos toda la familia en el pueblo.

Molicie es una palabra que me hace reflexionar sobre ese derecho a la pereza que ya nos recordaba Paul Lafargue en su famoso ensayo publicado hace más de un siglo (Le droit à la paresse, 1883) para alcanzar los derechos del bienestar.

Es una palabra que habría que incorporar en el vocabulario del decrecimiento, en línea con la necesidad de lo slow, de cuidar nuestra salud evitando los excesos de cortisol provocados por el estrés.  El derecho a estar tumbado sin hacer nada, escuchando el entorno, oliendo o sintiendo el aire.

Saber desconectar fortalece nuestro sistema inmunológico y psicológico, nos ayuda a redefinir nuestras necesidades, a relajarnos para dejar de intentar controlarlo todo, a centrarnos en las soluciones en lugar de en los problemas, a construir pensamientos resilientes, expansivos, edificantes, y, especialmente, nos recuerda “la falsa grandeza de las cosas grandes”, que decía Eduardo Galeano.

Un ratito cada día dedicados a la molicie viene bien para reconsiderar que esto va demasiado rápido, y que encima nosotros nos empeñamos en acelerarlo aún más. Y, si no somos sostenibles con nosotros mismos no podemos serlo con el mundo.

Javier Juste Ballesta. Dept. of Evolutionary Biology. Estacion Biológica de Doñana (CSIC)

PROGRE_Ahora que estoy viendo un programa retrospectivo sobre el 23F, de hace 40 años y que me afecta familiar y emocionalmente, la palabra que escojo es, sin duda, la de PROGRE. Siento que esta idea se está muriendo, al estar tan relacionada con aquel tiempo.  Se ha quedado hueca comparando todo lo que sucedió entonces con estos días que estamos viviendo. Mientras la veo viva en esas imágenes de los años 80: el progre aquel con barba y vestido de pana, resultado único de una mezcla de esperanza, de coletazos de represión, de carreras frente a grises y maderos, de grandes y profundas emociones bañadas de inocentes aspiraciones y cantos en coro y guitarra.

Me temo que el “progre” en estos tiempos que corren, está amenazado y en pocos años estará muerto y bien muerto.

Mujer Corteza (Inma Flor). Artista visual (comunicadora)

ADOCENAR_Me remito a la RAE, ese faro en la penumbra, y leo sus tres acepciones: 

1. tr. Ordenar por docenas, o dividir en docenas.

2. tr. Incluir a alguien entre gentes de calidad inferior. U. t. c. prnl.

3. tr. Volver a alguien mediocre o vulgar. U. m. c. prnl.

Se usa poco, por no decir nada, pero yo me remito a ella constantemente, para huir de su influjo, para evitar que se expanda y no haya docenas de mediocridad que contabilizar. 

Abel Murcia. Poeta, traductor, especialista de español como lengua extranjera, fotógrafo

GUÁ_¿Y si fuera la infancia la que se ha ido extinguiendo y ha dejado solo un esbozo de palabra entre brillos de canicas como si del principio de un eco se tratara?

Laura Cañete Guzmán. 48 años. Madre de Candela. Hija de Ignacia y Antonio. Hermana de Raquel y Mónica y nieta de Francisco y Araceli y de Santos y Teresa.

PRETECNOLOGÍA_Me remito a la RAE

De pre- y tecnología.
1. f. Actividad escolar consistente en hacer trabajos con tijeras, pegamento, cartulina, tela…
En otra página encuentro la etiqueta: “Manualidades, años 80…”
Entre los objetivos:
b) Estimular el desarrollo coordinado de aptitudes mentales y habilidades, manuales poniendo al escolar en contacto con los objetos técnicos de uso más corriente.
e) Capacitar al alumno para que pueda utilizar con seguridad y eficacia, diversos materiales, herramientas y objetos técnicos.
f) Fomentar el trabajo en equipo y la ayuda mutua entre /os escolares.
j) Procurar que el alumno adquiera habilidades y destrezas personales -como resultado del ejercicio de su inteligencia- que le permitan en un futuro manipular materiales técnicos y continuar este proceso en el Bachillerato o en la Formación Profesional.
Objetivos de contenido y operativos en Pretecnología: -Los contenidos en esta área ocupan un papel secundario, lo importante, lo primordial, es /a forma de hacer, la manera de realizar, el camino a seguir, en una palabra, método.

Suena antiguo pero yo recuerdo esta asignatura en el instituto donde hacíamos cosas con las manos aunque nunca llegué a saber muy bien qué, por qué o para qué. Sólo recuerdo que ningún móvil nos molestaba.
Ya no existe.

Javier Martín Jiménez. Comisario residente en el Centro de cultura contemporánea Conde Duque 

FETÉN_He seleccionado la palabra “fetén” porque me da la sensación que sólo yo la utilizo dentro de mi entorno más cercano, y yo lo hago de manera inconsciente, aunque efectivamente me remite a un tiempo pasado. Supongo que me da pena que no se use, es una palabra preciosa, muy positiva y animosa. Pero de uso reducido a momentos muy puntuales. Un poco como los antiguos trajes de los domingos o trajes de fiesta. Apenas se utilizaban y quedaban medio olvidados en el armario a pesar de su valor…

Sofía de Juan. Fotógrafa y artista visual. Especialista en arte y educación. Gestora cultural, co-fundadora y directora de Plataforma Indómita. 

FETÉN_Me gusta porque viene del caló, aunque es muy chulapa. pero porque además, acudiendo a su definición y etimología de la RAE, tiene que ver con la sinceridad y la autenticidad

Del caló fetén ‘mejor’, var. de feter.

1. adj. Bueno, estupendo, excelente. Conocí a una chica fetén.

2. adj. coloq. Sincero, auténtico, verdadero, evidente.

3. f.coloq. La verdad. LA fetén.

4. adv. coloq. Muy bien. Todo funciona fetén.

Esta palabra aparece, por primera vez, en el diccionario de la Academia, en 1984, pero aparece en escritos anteriores, por ejemplo, María Moliner la registraba ya en los años sesenta, en la primera edición de su diccionario, y ponía: «(Palabra no incluida en el DRAE, de uso chulo o informal, incierto entre adjetivo y nombre femenino, pues se dice «eso es fetén» y «eso es la fetén»). Verdad, verdadero o evidente».
Para nosotros, en el español, esta palabra es bastante reciente, pero se usó, en nuestra lengua, mucho antes de esa fecha. El ejemplo más antiguo aparece en el banco de datos de la Academia, y es de 1932; Enrique Jardiel Poncela, en su comedia «Usted tiene ojos de mujer fatal», donde le hace decir a Sergio: «Y lo que te ha dicho Oshidori es la verdad». A lo que Adelaida le contesta: «Pero, ¿la verdad fetén?». Y Sergio responde: «La verdad fetenísima».
En el árabe hay una palabra, «fatín», que significa ‘extraordinario, bello, atractivo’, por lo cuál se cree que venía de ese idioma. Pero, al igual que «chipén», se corrobora que viene del caló. En 1950, Julio Casares —exmiembro de la Real Academia Española—, escribía en la «Introducción a la lexicografía moderna» que el origen de «fetén» es el caló «feté(r) ‘lo mejor’, 1. Es un comparativo formado con el sufijo indoeuropeo -tar. La ene de la forma usual «fetén» es de origen andaluz, como la de «mejón» (por ‘mejor’)».
«Fetén» es una palabra castiza que en Madrid se utiliza mucho, y además, se escuchaba en la generación que ahora tendría más de noventa años. La debieron aprender en la Guerra Civil para referirse a algo bueno y de calidad en grado superlativo. Mi abuela la usaba un montón.

Lo que sí es verdad, es que actualmente se considera en desuso, pero sigue apareciendo en el DRAE, además, muchas personas de América la conocen, y la usan, sobre todo en Argentina.

Ángel Armisén. Director creativo 

FRATERNIDAD_La fraternidad es el lazo de unión entre los hombres basada en el respeto a la dignidad de la persona humana, en la igualdad de derechos de todos los seres humanos y en la solidaridad de unos por los otros.

La fraternidad está vinculada a los ideales promovidos por la Revolución Francesa en 1789. Cuanta fraternidad hace falta sobre todo entre quien tendría que tenerla por el cargo que ocupa…

Antonio Garrigues Walker. Jurista español y presidente de honor del despacho de abogados Garrigues

INTEGRIDAD_ Para mí, seria”Integridad”. Se usa muy poco y cuando se usa se refiere a otros valores

Marián López Fdez. Cao. Catedrática de la Universidad Complutense de Madrid especializada en arte, feminismo, arteterapia e inclusión social.  Directora del Grupo de investigación EARTDI. Aplicaciones del Arte en la Integración Social e impulsora de la Plataforma #EducaciónNoSinArtes

TERNURA_Sentimiento de cariño entrañable. Recuerdo que la política ecologista Petra Kelly la reivindicaba allá por los años ochenta para la política y el hacer político. Es diferente al tan manido “afecto” que está por todas partes pero se practica muy poco.

Marián López Fdez. Cao. Catedrática de la Universidad Complutense de Madrid especializada en arte, feminismo, arteterapia e inclusión social.  Directora del Grupo de investigación EARTDI. Aplicaciones del Arte en la Integración Social e impulsora de la Plataforma #EducaciónNoSinArtes

ALIPORI_Vergüenza ajena. Creo que sentir que “el otro” se está poniendo en evidencia, nos hace partícipes de una ética global. Es ese sentimiento que nos hace sentir una punzada de empatía ante la equivocación del otro. He de reconocer que me encanta pronunciar esa palabra casi en extinción. La aprendí en Colombia, pero es muy española.

Marián López Fdez. Cao. Catedrática de la Universidad Complutense de Madrid especializada en arte, feminismo, arteterapia e inclusión social.  Directora del Grupo de investigación EARTDI. Aplicaciones del Arte en la Integración Social e impulsora de la Plataforma #EducaciónNoSinArtes

PRUDENCIA_Me gustan las tres acepciones de la RAE:

  1. Templanza, cautela, moderación
  2. f. Sensatez, buen juicio.
  3. Ref. En el cristianismo, una de las cuatro virtudes cardinales, que consiste en discernir y distinguir lo que es bueno o malo, para seguirlo o huir de ello.
Creo que cada vez más, nuestra política y nuestra sociedad huye de la prudencia y se están imponiendo unos modos agresivos, entre la arrogancia y el desprecio, confundidos con la valentía frente a actitudes que se tildan de “pacatas”. Una moda que existió en los prolegómenos de la Segunda Guerra Mundial y que trajo la violencia y el dolor.

Lydia García. Directora de la Colección López-Trabado de Moda de Alta Costura Española. 

FANTASÍA_En este siglo XXI hemos integrado el universo digital, con sus luces y sus sombras, a nuestra cotidianidad: laboral, social y cultural.

Qué duda cabe que detrás de la virtualidad, de los juegos interactivos y/o de la industria del videojuego hay grandes creativos, pero… ¿Dónde queda el universo de lo imaginario, especialmente para los niños de hoy que serán los adultos del mañana? ¿A dónde hemos relegado esa FANTASÍA, de alguna manera tosca, ingenua e inocente, de imaginar un mundo a través de una muñeca de trapo, de unos recortables, de un puzzle, de jugar al escondite, o a “polis y ladrones”?

Por otro lado y ciñéndonos al universo de la alta costura, otro mundo perdido de sueños y proezas, en las “Casas o Maisons” la primera gran división de tipología de trabajo a ejecutar, era el departamento de sastrería y el DEPARTAMENTO DE FANTASÍA. El primero comprendía la creación, diseño y confección de las prendas que una mujer iba a usar a lo largo del día hasta llegar el atardecer, tanto en invierno como en verano. Por el contrario, el Departamento de FANTASÍA, era el encargado de la creación, diseño y elaboración de los vestidos de “Cocktail y Gala” para ese mundo de lujo y glamour, solo al alcance de muy pocos, que comenzaba alrededor  de las siete/ocho de la tarde y que se alargaba más allá de la media noche.

En el Departamento de FANTASÍA se daba rienda suelta a la total creatividad de los modistos: brocados, bordados, raso duquesa, seda suiza,  “flou”, tul ilusión… sumado a horas de trabajo y duro esfuerzo: patronar, cortar, bordar, coser, repetir pruebas, planchar para corregir y sellar un acabado perfecto.

El resultado final: una obra textil que aunaba belleza y técnica al servicio de un mundo privilegiado, vedado al común de los mortales pero que gracias a las revistas y al cine,  la gran mayoría fantaseaba con asistir, al menos una noche en su vida, a una gran Baile de Gala y abandonar su vida en blanco y negro, por el color y la suavidad que tiene la FANTASÍA.

Jose Illana. Fundador de Quiero, anhelista y curioso

ENCICLOPEDIA_Propongo que desde la Real Academia de la Lengua cuando hagan la autopsia a una palabra diferencien entre significado, significante y anhelos.

Los significados pueden variar con el paso del tiempo, incluso, permanecer presentes en una realidad caduca como esa foto, ni siquiera en blanco y negro, de un paisaje que ya no es.

El significante. Un bonito cadáver embalsamado para la eternidad desde cada uno de sus trazos.

Los anhelos, ahí me planto. Me declaro anhelista* y curioso. Guardo luto por la palabra enciclopedia.

Cierro los ojos y ahí la veo, sobre mi escritorio de niño. Tapas de cuero de mentira y letras doradas. Todo el conocimiento del ser humano de la A a la Z. Doce tomos y tres anexos. La montaña más alta del mundo enfrente de mi invitándome a ser conquistada. Un comienzo escarpado en la “A” y un final abrupto en su “Z”. Solo era cuestión de tiempo, voluntad y constancia. Hoy esa montaña ya no está. La sustituye un basto infinito amorfo. Una carrera que empieza en derrota y acaba en ansiedad.

Hoy buscamos desde la utilidad no la curiosidad.

* Señoras, señores unas palabras mueren y otras nacen.

Raquel Martín. Directora de comunicación de Quiero

MORRIÑA _En el desván de las palabras olvidadas me encontré un día a la “morriña”. Estaba charlando con la nostalgia y la tristeza, y me pareció ver rondando, también, a la melancolía. La morriña, cuando agarra, araña el alma, dejando a su paso un sabor agridulce que es difícil de explicar. A mi me asaltó hace unos años, cuando estaba, como quien dice, al otro lado del charco. Me vino a recordar, en este mundo globalizado sin países y sin límites, que tenía un cordón invisible que me ataba al país que me vio nacer. Al terruño donde crecí. Y así, sin más, despacito, un día lo invadió todo hasta que me hizo volver.

 

 

 

Raquel Martín. Directora de comunicación de Quiero

GURRUÑO_En otro cajón, en ese mismo desván, me topé también con la palabra “gurruño”, que estaba, como siempre, hecha un lío. Hay palabras que tienen el poder, al evocarlas, de traerte a alguien. A mi, “gurruño”, me trae a mi abuela materna. “Haz un gurruño con esto hija, y lo tiras”. “Esto está hecho un gurruño”. Son esas palabras que huelen a pueblo, que generan un calorcito especial al pronunciarlas porque te llevan a ese tiempo pasado que, siempre, parece mejor.

Por cierto, la morriña, cuando llega, te deja un gurruño en el corazón.

Ernest Kowalczyk. Historiador, filólogo, gestor cultural

APROPINCUARSE_(https://dle.rae.es/apropincuarse) Esta voz está doblemente gafada. No solo la pandemia nos dificulta todo tipo de propincuidad o cercanía, de la que habla su significado, sino que, en el mundo actual, a las palabras de origen latín, una vez orgullosas de este gran y antiguo legado suyo, no les queda más remedio que retirarse silenciosamente en la sombra del olvido…

Carlos Arévalo. Emprendedor y artista multidisciplinar

DISCAPACITADO_No es por desgracia una palabra en peligro de extinción. Pero ojalá lo estuviera,  por eso la propongo.

Los discapacitados, con capacidad diversa para otros, en realidad siguen siendo unos apestados. Quizá porque esta percepción esté impresa en el código genético del animal humano, que al igual que la rapaz o el felino depredador, desestima atender a sus crías y congéneres más débiles, enfermos o viejos. ¿Por instinto de supervivencia de la especie o por incapacidad? A la disociación inteligente, a la distinción de lo meramente animal de nuestro intelecto y libertad de pensamiento más allá de ese primitivo y primario instinto, no ayudan mucho los estereotipos que transmiten e impregnan las “modernas” sociedades de consumo y su “cultura”. 

“La débil mujer, los maricas, los enfermos, las feas y los discapacitados” son curiosas formas de agrupación y denominación de las que, aún hoy, en pleno siglo XXI, no nos hemos librado.

La moda, el diseño y la pandemia de cansancio y patologías oculares provocadas por las pantallas y los habitáculos enanos en los que muchos y muchas están presos, han logrado sin embargo que las gafas dejen de ser una prótesis.  La biónica quizá normalice también el uso de otras ayudas. Y la inteligencia artificial, que ya sobrepasa de largo las capacidades de los y las mejores ajedrecistas del mundo, tal vez nos devuelva a todos y a todas a nuestra minúscula y frágil dimensión. Quizá en el espejo de la tan de moda tecnología, apreciemos mejor el milagro de la vida. Con mayor objetividad, inteligencia y amor. 

Aunque en un mundo hipercapitalista como el nuestro, hasta los más débiles y enfermos, sobre todo estos, son un asunto económico, monetario y de negocio, el largo confinamiento que padecemos nos recuerda a todas y a todos, lo efímero de cualquier forma de vida. Y también la belleza de todas.

Basta con mirar con amor alrededor tuyo. 

Brenda Ferro.

IMAGINACIÓN_ Posible palabra en extinción. No sólo la palabra, sino su contenido simbólico. Nos atraviesan las imágenes, los sonidos, los videos, un sinfín de estímulos sensoriales hipersaturados que parecieran ser las soluciones a nuestras necesidades. Una tapita conserva en su interior la potencialidad de ser una rueda de camión, una nariz de payaso, o un cohete espacial. Pero, ¿qué ves cuando la ves? probablemente, sólo una tapita.

Sugiero a quien lee que por instante cierre sus ojos y luego de inhalar sólo imagine cómo le gustaría que fuese su día hoy.

Marta Fontcuberta. Marketeer /people & brands coach

APAPACHAR_La RAE la define como “ palmadita cariñosa o abrazo” pero los mexicanos la usan para decirte “ te acaricio con el alma” .

En tiempos donde las caricias y abrazos a no convivientes se nos han prohibido , suena a aceitito caliente que alguien te quiera apapachar o aprender a decir : “necesito tu apapacho”. Decía Chispirito, el gran comediante mexicano ( el Chavo del Ocho ) que la CHE es una letra mágica que transporta las dos emociones más sanadoras: humor y amor .
Desde aquí mi apapacho a todos ustedes .

Laura Cardenal Acitores. Jefa Sector Servicios Personalizados ICEX

Dice el DRAE que un guateque es una “Fiesta casera, generalmente de gente joven, en que se merienda y se baila”. También lo define como “Jolgorio”. Siendo adolescente fui a muchos guateques en casas de amigos de mi “pandilla” (otra palabra en desuso) cuyos padres hacían “la vista gorda” a nuestros “jolgorios”.

En aquellos guateques he merendado y he bailado, y me han sacado a bailar.  Eran reuniones inocentes en las que colábamos alguna botella de ginebra o de ron, y alguna vez que otra nos emborrachábamos. En los bailes agarrados  apagábamos la luz y era entonces  cuando alguna mano descendía por nuestra espalda mientras nuestros brazos dejaban de hacer palanca y permitían la aproximación.  Mis guateques sonaban a Simon & Garfunkel.

Si hoy invitamos a un joven a un guateque se tira al suelo y muere de risa.

Ya no se asiste a guateques; ahora se sale de marcha,  va uno de fiesta o de party. Y si eres supercool, organizas una rave.