Realismo Capitalista

©Realismo Capitalista, Caja Negra (2017)

©Realismo Capitalista, Caja Negra (2017)

Realismo Capitalista, ¿No hay alternativas? de Mark Fisher

Nuestra recomendación lectora para este mes, nos sumerge en una disección de las condiciones ideológicas del marco capitalista en el cual vivimos.

El filósofo británico Mark Fisher acuñó este termino con la publicación de este ensayo en 2009 para describir de qué manera la lógica capitalista permea todas las áreas de la experiencia contemporánea, dando lugar a una especie de impotencia reflexiva que permita imaginar un nuevo escenario cultural y sociopolítico.

La aparición del nuevo marco neoliberal defendido por Margaret Thatcher como la única alternativa posible allá por los años 80, situó al liberalismo económico y con ello al libre comercio y la desregulación del mercado como el mejor y único modo para organizar las sociedades modernas. Desde entonces hemos ido viendo como de manera paulatina la precarización del trabajo, la intensificación de la cultura del consumo, los mecanismos de control social, la gerencialización de la política, la mercantilización de la educación y la salud y el aumento de enfermedades mentales como el estrés, la depresión y los desórdenes de atención se han ido instalando en nuestras sociedades.

Utilizando ejemplos de la política, el cine, la música y la literatura, Mark Fisher demuestra de qué manera el realismo capitalista permea todas las áreas de la experiencia contemporánea y delimita los límites de la vida política y social con efectos significativos en las vidas de las personas.  Genera además, apunta Fisher, una impotencia reflexiva orientada a bloquear toda capacidad colectiva de transformación.

Acercándonos al final de la segunda década de este siglo XXI, marcado por la revolución digital el análisis de Fisher se hace cada vez más evidente. El control explica Fisher, sólo funciona si uno es cómplice con él. Y esta afirmación describe muy bien la lógica imperante en la era digital que vivimos de servidumbre voluntaria. Las aplicaciones que median nuestra existencia se sirven de nuestros datos que voluntariamente cedemos para exisitir en las redes. Adictos a los dispositivos, vamos alcanzado el cénit de la privatización de lo común y de los vínculos. Nuestra propia subjetividad está colonizada por el neoliberalismo, normalizando con ello el malestar, la precariedad y la alienación como condiciones ineludibles de la vida moderna.

Por ir concluyendo, si te interesa profundizar en esta descripción que Fisher hace de nuestras sociedades articuladas a través de la lógica neoliberal y del estancamiento ideológico y su consiguiente imposiblidad de imaginar alternativas al capitalismo, esta puede ser tu lectura. Editada en España en 2017 por Caja Negra.

Os dejamos con un análisis realizado por Marcos Casas, periodista y analista uruguayo en el canal  Dopamina.

©Dopamina